A poco más de dos años de abandonar el tenis profesional para dedicarse de lleno a su familia, la belga Kim Clijsters, quien retornó a la actividad hace un mes en el torneo de Cincinnati, se proclamó campeona del Abierto de los Estados Unidos, tal como lo hiciera en 2005. De esta forma, la ex número uno del mundo, de 26 años, ganó su 14° partido consecutivo en Flushing Meadows, donde en 2005 se llevó su primer trofeo Major, y logró el mejor regreso de la historia en el circuito femenino. A su vez, se convirtió en la primera jugadora que ingresó a un torneo de Grand Slam mediante un Wild Card en conquistarlo, y en la primera no preclasificada en hacerlo. Cabe destacar, que la oriunda de Blizen jugó tan sólo dos torneos previos a la edición 2009 del US Open, en el marco de su regreso a las canchas luego de dos años alejada del tenis por una lesión en su muñeca y por el nacimiento de su hija Jada. En dichos certámenes, Kim alcanzó los cuartos de final en Cincinnati y los octavos de final en Toronto. Camino a la final, la belga eliminó a las hermanas Serena y Venus Williams. Primero superó a la mayor de las Williams, Venus (3), por 6-0, 0-6 y 6-4 en la cuarta ronda, y finalmente hizo lo propio con Serena, quien se adjudicó la versión 2008 del torneo, en las semifinales por 6-4 y 7-5. Gracias a su actuación en la Gran Manzana, la belga pasará de no tener ranking a ocupar una de las mejores 30 plazas del escalafón. |