De festejos medidos
En un fin de semana en el que las chicas descendieron a la Zona Americana y sin argentinos definiendo Barcelona, Del Bonis y Dabul aparecieron para poner una sonrisa.

Dos zurdos, sendas alegrías. No por empachados de tantos años peleando torneos de Grand Slam, Masters Cup, Masters de la especie o denominción que fueren y copas Davis hay que olvidarse de estos triunfos, que a fin de cuenta triunfos son.
Brian Dabul, primero, y Federico del Bonis, después, permitieron un respiro en estos momentos de incertidumbre del tenis argentino, en el que los campeones de estas latitudes se cuentan con los dedos de la mano, y anualmente.
La lucha, el tesón por permanecer o comenzar un camino en esos torneos en los que los premios apenas ayudan a sostenerse, pero en los que los puntos obtenidos dan cobijo a una ilusión, bien vale la pena rescatarlos, porque de ahí también salen los futuros campeones.
De todos modos, la sensación es ambigua, no puede dejar de reconocerse, porque se añora el pasado y comienza a revelarse el deseo de festejar, por el festejo mismo, ya sea por conformismo o por costumbre.
Los triunfos de estos chicos son valederos, porque son victorias legítimas que sustentan la actualidad del tenis argentino, con la proyección que esta misma le da. Ni más ni menos.
El tiempo será el encargado de cotizar las alegrías de hoy, que seguramente ya salieron a cotizar en el mercado del tenis nacional.

Get the Flash Player to see this player.
Conferencia de Prensa

Enrique Cano

Juan, el nuevo Héroe argentino
Hace dos meses pocos hablaban de él y muchos menos sabían del poderío de su derecha, un golpe duro, seco, rápido y definitorio con el que se cansó de arrancar signos de exclamación de las miles de gargantas sedientas en el Parque Roca.
Get the Flash Player to see this player.