 | | | De polvo eres | | Rafael nadal acaba de ganar nuevamente Roland Garros, pero él dijo que, cuando era chico, no creía que ésta fuera su mejor superficie. | | También se ha negado a responder si es el mejor de toda la historia del tenis en canchas lentas, con un sinceridad que aturde: "Podría sonar arrogante, de acuerdo a lo que responda". ¿Es que existe algún sí más claro que éste? Sin embargo, no estaría mal que lo piense o lo crea. Las estadísticas es un tsunami de números que lo confirman. Entonces, ¿porqué esconderlo? Es que no todo el mundo está preparado para la sinceridad cruda de un número uno. Se lo prefiere humilde, de bajo perfil, que no se acepte públicamente como el mejor. Ha sido un justo ganador del Abierto francés y está claro que está bien que vuelva a ser el N°1, aunque en esta temporada no se note tanta diferencia con Federer. Pero siguen mandando los números y son la autoridad en el ranking. Un escalafón que no distingue rostros ni amistades ni hace diferencias entre el cemento, la hierba o el clay. Si bien es cierto que Nadal ya ganó sobre todas las superficies, él creció en polvo de ladrillo, como todo tenista español de los últimos años. Por eso esta vuelta no resulta sorpresiva ni impactante, simplemente un retorno a los orígenes, a pesar de lo que el mismo Rafa nos quiera decir. | | |  | |  |
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