Serena no perdonó a Larcher de Brito
La campeona defensora y número uno del mundo, la estadounidense Serena Williams, inició la defensa de su título en la Catedral con un triunfo en sets corridos sobre la joven portuguesa Michelle Larcher de Brito.
Williams avanzó sin transpirar. (Getty Images)

La mayor de las hermanas Williams, campeona en el All England en tres oportunidades (2002, 2003 y 2009), se estrenó en la edición 2010 de Wimbledon con una victoria por 6-0 y 6-4 ante la lusitana de 17 años, Larcher de Brito.
Serena logró sacarle jugo a los nervios y a la imprecisión de su rival, quien a pesar de su corta edad jugó por segunda vez en su carrera en el cuadro principal del certamen británico (en 2009 cayó en la segunda ronda), para sellar su boleto para la segunda ronda tras una hora y 2 minutos de juego.
Sin esforzarse más de la cuenta, la estadounidense se adjudicó los primeros ocho games de la contienda, lo que no sólo le permitió llevarse el primer set por 6-0 sino que también tomar una ventaja de 2-0 en el segundo parcial. Tras la ventaja conseguida en el amanecer del segundo capítulo, a Williams le bastó con mantener su servicio para finalmente cerrar el set por 6-4.
Con este resultado, la número uno del mundo se clasificó a la segunda ronda de Wimbledon 2010, donde chocará ante la rusa Anna Chakvetadze, vencedora de la alemana Andrea Petkovic (el sábado cayó ante Henin en la final de ´s-Hertogenbosch) por 3-6, 6-4 y 6-4.
Por otro lado, la ex reina del circuito femenino y ganadora del certamen británico que se disputa sobre las canchas de césped del All England, la rusa Maria Sharapova, décimo sexta sembrada, aplastó a su compatriota Anastasia Pivovarova por 6-1 y 6-2 en apenas 50 minutos de juego.
El próximo compromiso de la siberiana en la Catedral del tenis será la rumana Ioana Raluca Olaru, que le ganó a la francesa Alize Cornet por 5-7, 6-4 y 6-4.




 

(Getty Images)
Get the Flash Player to see this player.
Conferencia de Prensa

Enrique Cano

Juan, el nuevo Héroe argentino
Hace dos meses pocos hablaban de él y muchos menos sabían del poderío de su derecha, un golpe duro, seco, rápido y definitorio con el que se cansó de arrancar signos de exclamación de las miles de gargantas sedientas en el Parque Roca.
Get the Flash Player to see this player.